Conoce a Patricia

Patricia Cornello

Psicóloga

Desde pequeña siempre he tenido claro que mi función unos años más tarde sería la de ayudar a los demás, lo que no tenía claro del todo era el cómo lo iba a hacer. Con el paso del tiempo, y debido a experiencias vividas, mi pasión por la psicología empezó a cobrar forma. Se me daba muy bien escuchar a mis seres más cercanos e intentar ayudarles con las pocas herramientas que tenía entonces me enorgullecía cada vez más.

Cuando comencé la carrera tenía claro que me quería dedicar a ello en un futuro, y me centré en el ámbito deportivo. He crecido en un entorno competitivo de alto rendimiento dentro del mundo de la natación y me apasionaba poder entender la mente y el cuerpo humano bajo presiones de ese estilo, ya que yo lo sufría día a día. Más adelante, me di cuenta de que existían muchas más variables que dependían del rendimiento de cada persona y es cuando decidí abrir mi abanico de estudio y mirar más allá.

La pasión, el amor y las ganas de seguir descubriendo y aprendiendo cosas de la mente humana son mi impulso para dar lo mejor de mí en cada sesión. Trabajo desde un enfoque integrador y humanista que me permite adaptarme de manera única a cada persona, tratando de cubrir las necesidades propias de cada uno y respetando sus tiempos en el proceso de la terapia individual. La cercanía, el vínculo sólido y la escucha activa son mis tres pilares fundamentales y, a la vez, mis puntos fuertes, los cuales hacen que se vaya construyendo un equilibrio para poder sanar aquello que nos duele, trabajando desde la raíz del problema.

Me gradué en Psicología con mención en Psicología Social en la Universidad Complutense de Madrid. Más adelante cursé el máster de Psicogerontología en la misma universidad y estuve trabajando en un centro de día de estimulación y prevención del deterioro cognitivo, tanto en terapias grupales como individuales. Por otro lado, también impartí un curso llamado “Cuidando al cuidador” dirigido a familiares de enfermos de diferentes tipos de demencia.

Seguí formándome y realicé el Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Alfonso X el Sabio, donde descubrí mi pasión por el apego y el trauma, convirtiéndose en el eje central de la mayoría de mis sesiones. Queriendo profundizar aún más en este ámbito, completé la Formación EMDR (Nivel I) por la Asociación EMDR de España e Instituto Imaya, así como la formación especializada sobre “La influencia del apego y el trauma en la salud mental y la psicoterapia”. Además, cuento con formación y experiencia en atención psicológica telemática en crisis y emergencias, y conocimientos básicos de la rama de la psicología criminal y forense.

A nivel individual, cuento con amplia experiencia en terapia con adultos ante diversas problemáticas, entre las que destacan la ansiedad, la depresión, los trastornos de conducta, los problemas de pareja, la autoestima, el trauma, el duelo, los trastornos de apego, el TOC y los trastornos emocionales, entre otros.

Gracias a este trabajo he ido conociéndome más a mí misma y descubriéndome día a día, y es lo que me sigue impulsando para hacer exactamente lo mismo con aquellas personas a las que acompaño en este proceso tan bonito llamado psicoterapia.

La persona antes que la lesión

Me gusta entender cómo te encuentras, cómo es tu día a día, cómo descansas y cómo te alimentas. Cada persona vive el dolor de forma diferente, y comprender tu realidad es el único camino para ayudarte de verdad.

Acompañamiento en todo el proceso

Para mí, la fisioterapia es caminar contigo. Los mejores resultados nacen de la confianza, del diálogo y de una valoración individualizada que entienda qué necesita tu cuerpo en cada momento.

Buscando el origen del problema

No creo en tratamientos estándar ni en protocolos iguales para todos. Buscamos la causa real de la molestia para ayudarte a recuperar bienestar, libertad de movimiento y confianza en tu día a día.